Resumen
Diversos estudios muestran que existe correlación entre la salud mental y la infección por el VIH. A pesar de los grandes avances que ha habido en los campos de la prevención y del tratamiento de la infección por el VIH, será imposible poner fin a la epidemia de VIH sin modificar cómo se diagnostican y tratan los
problemas de salud mental, que pueden incrementar el riesgo de que una persona adquiera el VIH, pues las personas pueden tener
comportamientos sexuales con mayor riesgo, y pueden interferir con los esfuerzos de prevenir la infección por el VIH, incluidos los
test periódicos de VIH y la adherencia a la PrEP.